
Esto sucedió hace algunos dias atrás:
"...Atentamente: el amigo de la playa..." Es lo que ella acababa de leer, esa extraña tarjeta que venía con un regalo que parecía bastante comun y corriente, pero que en realidad era una maravilla de la tecnología. Se trataba de un mouse que detectaba las huellas digitales del usuario, lo cual servía para la autenticación de la navegación por medio de dispositivos portátiles o pendrives, que al mismo tiempo impedía el robo de señal Wi Fi por parte de hackers. Asi, si alguien diseñaba una antena para captar señales Wi Fi, este intento quedaba bloqueado por medio de este dispositivo. Además del libre acceso a todo tipo de sitios con los que antes se tenía que escribir una contraseña para poder acceder a ellos, solamente basta con la huella digital, la cual se emite desde el mouse a los principales servidores y páginas de internet. Apenas se posa el dedo meñique en el mouse, este escanéa la huella digital, la cual es enviada a una base de datos y asi confirma la identidad del usuario junto con todos sus datos e historial de navegación. Datos que son confirmados a una gran velocidad. Apenas se inserta este mouse, este aparato instala un programa para poder desarrollar este escaneo de identificación. Lo más extraño de todo esto es como se produjo este desenlace. Después de observar con detenimiento aquella carta adjunta al curioso artefacto, comprendió que aquel obsequio solamente podía ser obra del dragón que conoció en la playa.
Morrius Maché, Soffy Software y Millarai Maché habían ido de vacaciones a la zona costera de alguna región de nuestro país. Mientras iban en el auto con rumbo fijo a la playa, Millarai expresaba su felicidad con respecto a este gran momento de diversión, luego de varios años sin poder hacerlo y las de cosas que ocurrieron entre medio. Después de los tramites pertinentes, finalmente llegaron a la playa. En aquel lugar había mucha gente tirada en la arena, lo cual llenó de asombro a Soffy, una chica hecha de soft, cuya principal característica es su delicadeza a tal punto de ser incapaz de abrir un frasco sin la ayuda de un hombre, sea este Morrius o algún otro buen samaritano. Además que detesta que le toquen su nariz de bola, nariz que suena como una bocina de un auto antiguo. Lo cual es una de las pocas cosas que divierte a Morrius (tocarle su nariz).
El asunto es que entre ellos y algunas otras personas, enterraron a Millarai Maché en la arena hasta dejar su cabeza afuera, sencillamente porque fue ella quien tuvo ganas de hacerlo. Todo iba bien; cuando el mar se puso inquieto y la gente empezó a huir, excepto por algunas personas que filmaron el hecho con su celular, hasta que el resto de su familia se los llevaba para arrancar fuera de la playa. Millarai Maché era la más asustada, ya que muchas personas no la vieron y veía con gran espanto como una abalancha de gente le pasaba por encima. Morrius hacía lo que podía para defender a su hermana y a Soffy. Y asi fue cuando del mar surgía esta bestia enorme, un dragón de agua, que a medida que iba surgiendo, cubría a nuestros bañistas con esta tenebrosa sombra. Luego de surgir del mar, gritó-¡¡¡ Millarai Machéeeeeeee!!!- Su voz era ronca, profunda y potente. Luego, con sus garras, sacó por completo a Millarai Maché desde el lugar de donde estaba enterrada para ponerla en tierra firme. Luego el dragón se disculpó y dijo que era su máximo admirador y que lo único que quería era aparecer en internet con su ídola. Apuntó con su dedo a Soffy y le dijo- Tu, tu tienes una cámara-Por favor, sácanos unas fotos y yo veré como recompensarte luego- Soy un dragón que concede deseos-. Morrius Maché le dijo- Deseo que nadie se entere de la tremenda embarradita que dejaste, espantaste a la gran mayoría de las personas que estaban en la playa y ahora tendrás que hacerte cargo de esto-. A lo que el dragón respondió- Soy muy poderoso y haré que no lo tengan entre sus recuerdos. Pensarán que fué culpa del proyecto Blue Ray y luego ni siquiera le tomarán importancia. La tecnología está tan avanzada que la gente no distingue entre la fantasia y la realidad-. Morrius Maché prosiguió diciendo- Tal vez tengas razón, mucha gente sigue pensando que internet es segura y privada. Cuando en realidad los computadores son extractores de información y nosotros no somos más que números-. El dragón le dijo- No seas paranóico y deja que Soffy nos tome unas fotos-. Soffy dijo-¿Y con que cámara?-, a lo que el dragón le dijo- Con esta-, hizo un pase mágico y de pronto, apareció una cámara de última generación en su delicado cuello, tan liviana y versatil, que se cargaba con energia solar. Y así fué como finalmente, y con algo de susto, se tomaron unas fotos.
Lamentablemente, como Soffy Soft es algo torpe, borró las fotos y fué regañada por Morrius y Millarai hasta que les dió hipo. Curiosamente, esas mismas fotos aparecieron en el computador de Millarai Maché, que todavía no logra entender como es que ese dragón hizo lo que hizo mientras se preguntaba si esto no había sido culpa de la insolación o de su imaginación. Pero todo fué confirmado con este extraño obsequio.
Y así fué como el dragón hizo que nadie lo recordase, excepto nuestros protagonistas. Claro que las fotos si aparecieron en internet, y muchas personas felicitaron a Millarai por el gran trabajo de fotoshop realizado, a lo cual ella respondía con una nerviosa sonrisa. Todo esto mientras en un sillón descansa Soffy, quien se había desvanecido después de regresar los tres a su casa. Pero Millarai Maché la cuidaba tal como Soffy alguna vez lo hizo cuando Millarai se había caido a un agujero en la calle hace bastante tiempo atrás.
Esta fué una historia de ficción inspirada en el Año del Dragón de agua. Esto es Millarai Maché, el blog de la doble M y El Atuendo del Mes.
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